La integración de las tendencias climáticas y la identificación de las vulnerabilidades permite generar una evaluación integral del riesgo climático.

Mediante el análisis del riesgo climático se identifican los elementos críticos de las actividades, operaciones o instalaciones que son suceptibles de verse impactados frente a eventos climáticos extremos o a los cambios crónicos del clima que ocurren en los sitios analizados.

Este análisis permite definir prioridades para la toma de decisión.